Un hombre muere tras jugar tres días seguidos en un cibercafé y nadie se da cuenta
Historias para no dormir. Un hombre murió en un cibercafé en una de las ciudades más importantes de Taiwán… Tras haber estado jugando durante tres días seguidos. Y allí se quedó durante horas, sin que ninguna de las personas que jugaba a su lado advirtiera su estado. Incluso cuando llegó la policía, los clientes del cibercafé siguieron jugando sin inmutarse por la muerte de su compañero de asiento. Una historia truculenta que muestra los límites nocivos a los que puede llevar la tecnología si se utiliza de mala manera. Y lo peor de todo, es que es una historia que ya se ha repetido con otros protagonistas, pero con el mismo resultado.
No hay duda de que la tecnología mejora nuestra vida en muchos aspectos. La llegada de nuevos inventos y propuestas hace que nuestro mundo evolucione a un ritmo muy rápido. Pero no todo es evolución, y no toda evolución es buena. Como en todo, la tecnología tiene un lado oscuro que periódicamente nos muestra los peligros de dejarse llevar por ella. Y por alguna razón, los ejemplos más duros nos suelen llegar desde los países asiáticos. Sin entrar en consideraciones culturales, el último caso nos lleva al corazón de la segunda ciudad más habitada de Taiwán, Kaohsiung.